lunes, 25 de junio de 2012


KUCHY KUCHY Restaurant Chicharronería nace hace algunos años, a finales del año 2009 asumimos la responsabilidad de llevar adelante la aventura de complacer los paladares más exigentes del valle del Mantaro. El 7 de febrero del año 2011, fecha inolvidable, relanzamos la marca: renovamos el local, la receta, nuestra atención; con la finalidad de atraer y satisfacer a nuestros clientes.

A mediados del año 2012, decidimos innovar y completar nuestra carta con diversos platos típicos de la región; es así que, llegamos a un nuevo local ubicado en la provincia de Concepción, en el paraje denominado La Huaycha. De esta manera, nace KUCHY KUCHY Club Campestre, un nuevo concepto en comida típica y recreación, rodeado de lo mejor que la naturaleza nos brinda, el mismo que inauguraremos el 08 de julio.

Kuchy Kuchy te brinda nuestra variada y deliciosa gastronomía típica regional.

Ver KUCHY KUCHY Club Campestre en un mapa más grande

jueves, 17 de mayo de 2012


Hace una tiempo, el video de un policía peruano pidiéndole coima a un motociclista español, circuló no sólo en la internet, sino en toda la prensa nacional y también en el extranjero, más de un comentario lo titulaba también Marca Perú, y es que realmente si de algo nos sirve esta mala experiencia es para tener en claro que aún hay mucho trabajo por hacer.

Si bien MINCETUR y PROMPERU han tenido un acierto con todo el apoyo dado a la campaña Marca Perú, que prácticamente ha logrado todo solamente con la Internet porque lo extraordinario puede lograr difusión máxima solamente con la red social, parece que hay un foco urgente que deben atender. Si para nosotros, los peruanos, que cada vez vemos más turistas en la calle, no hay una campaña de formación para poder acogerlos y orientarlos; si para el taxista, barman, policía, no hay un mensaje que le llegue a la conciencia y vea en cada turista una oportunidad para que el país crezca, realmente no habrá una Marca Perú contundente.


jueves, 19 de abril de 2012

¿Es posible trabajar con instituciones del estado? Cada vez más me voy convenciendo que es muy complicado lidiar con los intereses de muchas personas que sólo entraron a saquear el dinero de todos nosotros.

Resulta que ya son dos meses que nuestro expediente está suspendido en el área de logística, ¿Las causas? No hay liquidez, no está el jefe de logística… cuando la razón es sencilla ¡No ganarán nada con nuestro expediente!, nuestro proyecto consiste en que ellos compren útiles escolares para que nosotros entreguemos a las instituciones educativas.

Es lamentable esta situación, intentamos por todos los medios hacer cumplir el convenio que tenemos firmado con ellos, pero no se puede... tenemos una última estrategia, que creemos resultará.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Algunos días después, ya más calmado y después de bastante análisis, sobre el percance que tuvimos Anita, Romina, Sergio y yo en una comunidad nativa del distrito de Pangoa en la selva central, puedo decir que: La ignorancia de las comunidades y la ambición de algunas está originando que dos pueblos hermanos se encuentren en medio de un conflicto que ya ha llegado a extremos.

Eran aproximadamente las 4:30 de la tarde, regresábamos de visitar las instituciones educativas de Santa Cruz de Anapati, ubicada a 3 horas y media del distrito de Pangoa; ingresamos a una plaza amplia, había mucha gente, casi todos vestidos con sus trajes típicos; por un lado un grupo acerraba madera, al medio las nativas jugando vóley, en una esquina un grupo de varones al parecer dirigentes hablaban. Al ingresar a la plaza preguntamos por la ubicación de la escuela y colegio de la comunidad, en ese momento el grupo de varones nos piden que nos acerquemos al otro lado de la plaza, a lo cual accedimos inocentemente.

Al llegar al lugar donde se encontraba al grupo, notamos de inmediato que habría problemas, nos pidieron sin siquiera saludarnos los documentos de identidad, al cual sorprendidos accedimos, pues nunca antes nos habían hecho tal requerimiento con excepción de algunas autoridades. Junto a nosotros, como guía iba Sergio, un buen amigo de origen Wanka, que por esas cosas de la vida había llegado a radicar a Mazamari, el domicilio que figuraba en su documento era en Mazamari, grosso error; pues una vez que los nativos revisaron los documentos, preguntaron por Sergio, ¿Sergio? ¿Quién es Sergio?, que venga Sergio, dijeron.

En ese momento nos preocupamos, pues desde hace algún tiempo los distritos de Mazamari y Pangoa se disputan un territorio; según tenemos entendido, legalmente el territorio le pertenece al distrito de Mazamari, pero geográficamente el territorio en disputa tiene más acceso a Pangoa, es más, las autoridades del distrito de Pangoa  construyeron, escuelas, colegios, locales comunales, mantenimiento de carreteras, etc. En gran parte del territorio en disputa.

Sergio salió de la camioneta hacia el grupo que lo  llamaba, comenzaron a interrogarlo, no logramos escuchar de que hablaban, justo en eso unos tres nativos robustos comenzaron a interrogarnos, nos pidieron permiso para trabajar en la zona (Nunca antes habíamos escuchado ese requerimiento), felizmente estábamos uniformados; comenzaron a revisar las cosas que teníamos en la unidad, les mostramos nuestros materiales de trabajo, les explicamos que queríamos hablar con las autoridades y los docentes, pero nadie nos escuchaba, sólo les interesaba revisar que llevábamos en el vehículo; justo ahí se apareció una profesora, que al comentarle que veníamos de la ONG Arguedianos nos reconoció y lo único que dijo es vuelvan con algún permiso para trabajar en la zona y se retiró, no fue capaz de explicar quiénes éramos.

Una vez que nos interrogaron, los nativos se unieron al grupo que interrogaba a Sergio, nosotros como anticipándonos a que este problema llegaría lejos, nos movimos con la unidad hasta el otro extremo de la plaza en la carretera principal para esperar a Sergio y salir de ese lugar. Luego de unos 10 minutos de espera, vemos que toda la gente que estaba en la plaza jugando, trabajando y hasta de sus casas se movía hacia la esquina donde interrogaban a Sergio; nos preocupamos, ya todo se había complicado, pensábamos en salir e ir al encuentro de Sergio, pues teníamos que hacer entender a toda esa gente que él sólo era nuestro guía; pero mientras pensábamos se nos acerca un robusto nativo con su traje típico y en forma prepotente y soberbia nos grita, ¡Váyanse! Su amigo se queda detenido, ustedes han tenido suerte, la gente no salí así nomás de esta comunidad, ese comentario fue terrorífico, nos pasaba todo por la mente; justo ahí aparece otra persona, que según investigamos resultó ser el jefe de la comunidad y un poco más diplomático nos explica que Sergio se quedará detenido en la comunidad por ser Mazamarino ¿Dónde se ha visto eso?, en ese momento explicamos cual es nuestro trabajo y lo que buscamos, no nos creyó y se puso terco. Él nos explica que ningún Mazamarino puede andar por ahí, que están en problemas por territorios con ellos y nosotros insistimos en el trabajo que hacemos, pero de nada sirvió. Nos pidieron documentos firmados con Pangoa, felizmente nosotros trabajamos varios proyectos con Pangoa, “Desarrollo de capacidades con enfoque de género” y “Fondo Rotativo Escolar”, dijeron traigan los documentos mañana y se llevan a su amigo, fue terrorífico, nunca antes habíamos vivido algo así, que priven de su libertad a alguien.

Nuestro temor fue, que pasará con Sergio, ¿Lo golpearán?, ¿Lo matarán?, todo pasaba por nuestras mentes.
Salimos de la comunidad raudamente; me percaté por el espejo retrovisor que tras nuestro había un motociclista que nos escoltaba… nos preguntamos ¿Está armado? ¿Qué pretende?; aceleramos la marcha, buscando algún lugar que haya señal celular para comunicar lo sucedido. Ya cerca de Pangoa, logramos avisar a Mazamari lo sucedido, ellos nos indicaron que hacer. Una vez que llegamos a Pangoa nos dirigimos a la comisaría para denunciar el hecho, fuimos atendidos correctamente, se comprometieron a ayudarnos y a rescatar a nuestro amigo; ya era algo tarde, decidimos ir a Mazamari y comunicar lo sucedido, así lo hicimos. Todo mundo estaba preocupado, por nuestras mentes pasaba de todo, durante el retorno a Satipo nadie hablaba y sólo pensábamos, pues que pasaría al día siguiente, que pasaría con Sergio. Ya habíamos coordinado con la policía y el ejército, ellos nos acompañarían a rescatar a Sergio, eso nos preocupaba.

Ya muy tarde entrábamos a Satipo y Anita recibe una llamada que nos devolvió el alma al cuerpo, Sergio estaba siendo traido a Pangoa, gritamos de alegría; recogimos unos documentos para demostrar nuestra relación con Pangoa y emprendimos el retorno para recoger a Sergio. A medio camino Anita recibe otra llamada, esta vez confirmaron que Sergio ya estaba en la comisaria esperándonos, creo que notaron nuestra angustia y nos pasaron con él, estaba sano y salvo, nos sentimos muy contentos.

Llegamos a Pangoa y él estaba ahí sentado en una banca, todavía asustado, fue muy grato reencontrarnos con nuestro amigo.

Nada hubiera pasado si las autoridades que comandan esos lugares comprendieran que, todos forman parte de un territorio, son satipeños, hermanos… pero lamentablemente la ambición de aquellas personas, que por obtener más recursos y beneficios hacen que dos pueblos se peleen sin sentido. Las autoridades locales adiestran a los dirigentes comunales, se aprovechan de su ignorancia y desconocimiento; lamentablemente fuimos víctimas de problemas ajenos, no pensamos volver a esa zona; ofrecimos ayuda y nos maltrataron, ¿Qué más podemos hacer?.

jueves, 15 de marzo de 2012

La selva tiene sus encantos, nunca antes había imaginado llegar a lugares inhóspitos. En el año 2008 conocí la Comunidad Nativa de Pampamichi, ubicado a 12 kilómetros al sur de la ciudad de La Merced, un lugar rodeado de mucha vegetación y a orillas de un río. Existen varios grupos o familias que conviven, cada uno de las familias suelen recibir a los visitantes, te ponen una Cushma (traje típico de los nativos, es como un poncho teñido de diversos colores con plantas), te pintan la cara con achiote y comienzan a danzar; los nativos escogen a un visitante para danzar y al final prácticamente te obligan a comprar algunos artículos que en realidad ellos no lo producen.

Personalmente no me gusta que alguien me obligue a comprar algo, generalmente lo hago por iniciativa propia, porque veo el esfuerzo que realizan las personas en el producto que venden.

En esta nueva travesía por diversas comunidades del Distrito de Mazamari, comprendí como está organizada una comunidad nativa, a que se dedican, sus costumbres y sobretodo su alimentación. Llegué a la comunidad nativa de Santa Clara, ubicado a unos 5 kilómetros al sur de Mazamari; dejamos el vehículo a orillas de un río y caminamos unos 20 minutos por una trocha, llegamos a un lugar apacible, la gente trabajaba en sus chacras, la plaza un poco descuidada por las fuertes lluvias que azotaban la zona por esos días. Santa Clara es un lugar muy tranquilo, la gente se dedica a la agricultura, producen Cacao, Naranjas, Cocona y Yuca en gran cantidad. Fue en esta comunidad que probé por primera vez el Masato, un trago típico de la zona, felizmente para mí ya estaba preparado de manera no artesanal, es decir ya no lo masticaban.



Visitamos muchos lugares, pero ninguno tan bonito como la Cominidad Nativa de Pangá, un lugar ubicado a  1 hora de Mazamari, en la ruta hacia Puerto Ocopa. Para llegar a este lugar, tuvimos que dejar el vehículo en la carretera, bajar unos 300 metros por un camino muy agreste lleno de vegentación hacia el río Pangá, que por esos días de fuerte lluvia estaba bien cargado; no existe puente, sólo un Huaro (una especie de jaula guiada por cables de hierro), el cruzar el río fue lo más emocionante, un desborde de adrenalina. La comunidad de Pangá está a orillas del río, las casitas son típicas, de madera o bambú, con techos de hojas de una planta de la zona, las casas tienen cercos de plantas en estricto orden, una plaza amplia, con un paisaje muy bonito.


Sin lugar a dudas, la biodiversidad que la selva nos ofrece no tiene comparación, volveré a conocer más lugares, felizmente el trabajo me ayuda con nuevas aventuras.

miércoles, 25 de enero de 2012

¿Qué escribo?, política, economía, sociedad, viajes, trabajo… hmmmm después de largo rato recuerdo que, por estos días está en boca de todos la inscripción del MOVADEF en el ROP del Jurado Nacional de Elecciones, me pregunto ¿Qué busca esta agrupación de terroristas? Yo creo que buscan participar activamente en la vida política del país, disfrazados de partido político. Hoy por casualidad un amigo publicaba en el Facebook una fotografía que mostraba imágenes sobre las barbaries cometidos en los años ochenta y noventa que incluía además un texto que a letra decía “YO SI RECUERDO AL HDP ABIMAEL GUZMAN”, me sentí muy identificado, pues recordé lo que pasó en mi pueblo natal, muy distante, ubicado en el distrito de Huacar, en la provincia de Ambo, región Huánuco. Mi padre, natural de Pampas, por esas cosas de la vida llegó a trabajar a la escuela del pueblo; por aquél tiempo todo el pueblo vivía pendiente y hacían vigilias por turno para observar la llegada de terroristas. Regularmente llegaban al pueblo unos 20 ó 30 terroristas, todos armados; reunían a todo el pueblo en la plaza, y delante de todos mataban sin ningún escrúpulo a las autoridades vigentes; mi padre tuvo suerte de no ser asesinado, fue perseguido y amenazado de muerte, no se imaginan lo que mi familia vivió.

Al observar algunos comentarios a favor del terrorismo, sea cual sea el sentido; pareciera ser que las personas necesitan perder a un ser querido, o sufrir en carne propia el abuso y la violación de  nuestros derechos para tomar conciencia de que el terrorismo trae violencia y destrucción. El MOVADEF es la misma lacra que quiere disfrazarse de partido político para seguir sembrando el terror y atraso en nuestro país.

Si observamos el origen que causó el levantamiento en armas de este grupo de desadaptados que buscaban en teoría la igualdad de las clases, vemos que no justifica el fin; muchas vidas perdidas, muchas familias desintegradas, el terror en su máxima expresión. Podemos decir que nada justifica lo que ellos han hecho; si tomamos el mismo criterio podemos decir por ejemplo que “En el caso de que alguien entre a tu casa a robar y tú te pongas a pensar POBRESITO, porque no tiene recursos vino a robar y lo dejes robar” no, no es así; todos tenemos la capacidad de generar recursos, sólo es cuestión de decisión. El estado se ha defendido de la mejor manera, lamentablemente ha habido excesos que deberán ser investigados y sancionados según sea el caso.

Bueno, hay situaciones que no deben volver a repetirse. Haguemos que el pasado no vuelva, desarrollemos nuestra sociedad.

sábado, 9 de abril de 2011





Acabo de regresar de un viaje de cuatro días por la inmensidad y majestuosidad de la selva en el marco del proyecto Fondo Rotativo Escolar de la institución donde laboro; entregamos un capital semilla a nueve instituciones educativas de diversas comunidades Pangoa, Mazamari y Satipo, con la finalidad de que éstos otorguen micro créditos a los niños, niñas y adolescentes en situación de deserción y exclusión escolar. Se trata de un proyecto que desde un inicio despertó en mi gran curiosidad e interés.






Llegué a comunidades alejadas de la ciudad de Satipo, como Campirushari y Alto Villa Victoria, ambos a aproximadamente una hora y media de viaje a través de espesura de la selva. Para llegar a la primera ciudad hay que recorrer a través de una serpenteante carretera, rodeado de inmensos sembríos de café, plátanos, piña, yuca, naranjas, etc... la comunidad se encuentra ubicada en un pequeño valle verde, cuenta con una escuela y un colegio, ahora ambas instituciones cuentan con un fondo rotativo. Para llegar a la comunidad de Alto Villa Victoria, se tiene que seguir un camino afirmado muy angosto y con mucha pendiente, pero a la vez muy hermoso, desde donde se puede apreciar todo el valle. 





En el camino a ambas comunidades se puede apreciar que la gente sobrevive de la agricultura, temporalmente   obtiene ingresos económicos a través de la venta de sus productos. La pobreza y la extrema pobreza se puede apreciar claramente; a través del proyecto Fondo Rotativo Escolar pretendemos contribuir a que ésto se reduzca y la población pueda generar diversos proyectos productivos y generar mayores ingresos.

En tiempos en que las cifras macro económicas del país se muestran positivas... puedo afirmar que lo hecho hasta ahora es insuficiente, falta mucho por hacer; existen muchas comunidades olvidadas, encerradas y atrapadas en el tiempo.


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